
A menos de dos semanas de la entrada en vigor del registro obligatorio de líneas telefónicas en México, en Puebla ya opera un mercado negro de chips activados ilegalmente, credenciales de elector y hasta software con inteligencia artificial para evadir el registro biométrico exigido por las autoridades.
La venta de estos servicios se realiza de forma abierta en redes sociales, principalmente en Facebook, donde usuarios anónimos ofrecen líneas telefónicas ya registradas con datos de terceros, sin que el comprador deba presentar documentos oficiales propios.
Especialistas en ciberseguridad advirtieron que esta práctica convierte el padrón telefónico en una herramienta vulnerable para la comisión de delitos como extorsión, fraude y suplantación de identidad, al permitir el uso de líneas imposibles de rastrear hasta su verdadero usuario.
De acuerdo con José Luis González Torreblanca, responsable del área de Tecnología en la UPAEP, el uso de chips previamente registrados representa un alto riesgo, ya que quienes los adquieren pueden ser víctimas de phishing, robo de datos personales y vinculación involuntaria a actividades delictivas.
Los precios de los chips oscilan entre 20 y 200 pesos, mientras que lotes de credenciales del INE se ofertan hasta en 350 pesos. Incluso se comercializa software con inteligencia artificial que promete superar los filtros biométricos mediante la generación de videos faciales falsos para el registro de líneas.
Ante este escenario, especialistas coinciden en la necesidad de que autoridades federales, compañías telefónicas y la Policía Cibernética intervengan para frenar la filtración de datos personales y proteger la identidad de los usuarios, quienes actualmente no tienen certeza sobre cuántas líneas pueden estar registradas a su nombre.



