
El Consejo Ciudadano por la Laguna de Chignahuapan encendió las alarmas: advierte que, si no se implementan medidas urgentes para revertir la contaminación, el río podría desaparecer entre 2030 y 2035.
Los habitantes y organizaciones locales señalan que los niveles de contaminación han alcanzado puntos críticos, afectando severamente la calidad del agua. La presencia de residuos tóxicos y el avance de la contaminación genotóxica representan un peligro real e inminente para este cuerpo hídrico.
La Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), en coordinación con investigadores del IPN, ya avanza en un estudio de genotoxicidad que mide el daño potencial en organismos vivos. Los primeros resultados sugieren una situación alarmante.
Ante este escenario, el Consejo Ciudadano ha hecho un llamado urgente a autoridades municipales, estatales y federales para:
- implementar controles más estrictos sobre fuentes de contaminación;
- detener actividades que contaminan directamente el río;
- fomentar políticas públicas y programas de saneamiento ambiental.
En resumen: sin acciones inmediatas, el río de Chignahuapan enfrenta una amenaza real de extinguirse en poco más de una década, poniendo en riesgo la salud y el bienestar de la comunidad local.