
Con su uniforme escolar, una mochila al hombro y una hoja donde apenas escribió su nombre y la palabra “papá”, José Armando, un niño de 8 años, fue encontrado deambulando solo sobre la autopista Puebla–Orizaba. El menor fue resguardado por elementos de seguridad, quienes lo hallaron caminando a la altura de Santa María Xonacatepec, en una zona de alto tránsito vehicular.
Se trata de la cuarta vez en lo que va del año que el pequeño se escapa de su casa o de la escuela, siempre con el mismo motivo: encontrar a su padre, a quien no ha visto desde hace aproximadamente un año. El niño tiene dificultades para comunicarse verbalmente, por lo que utiliza una libreta para escribir lo que siente o necesita.
José Armando vive en la colonia Bosques de San Sebastián y estudia en una primaria de la zona. Tras ser resguardado, fue entregado nuevamente a su familia. Aunque no presentaba lesiones físicas ni signos evidentes de violencia, su caso ha causado preocupación entre vecinos y ciudadanos que piden la intervención urgente de autoridades de protección infantil.
El incidente ha encendido las alarmas sobre posibles omisiones en su cuidado y ha generado un fuerte llamado social para brindarle apoyo emocional, acompañamiento psicológico y seguimiento profesional. Su historia ha tocado fibras sensibles, al exponer el deseo profundo y persistente de un niño por reencontrarse con la figura paterna que tanto extraña.