México aprueba nueva ley contra la extorsión con penas más severas

La Cámara de Diputados aprobó una reforma histórica para combatir la creciente ola de extorsión en el país, imponiendo penas que pueden llegar hasta los 42 años de prisión. Esta medida surge ante el incremento de casos que afectan tanto a ciudadanos como a comercios, empresas, transportistas y comunidades rurales.
La reforma modifica el Código Penal Federal, el Código Nacional de Procedimientos Penales y varias leyes relacionadas con delincuencia organizada. Con los cambios establecidos, la extorsión se considera ahora un delito de alto impacto con sanciones más estrictas, especialmente en los casos en los que exista violencia, amenazas, participación de grupos criminales o afectaciones a menores y adultos mayores.
Diputados de diversos partidos coincidieron en que el delito había evolucionado de manera alarmante, especialmente mediante modalidades telefónicas, cobro de piso y extorsión digital. La nueva legislación también permite mejorar los procesos de investigación y agilizar la judicialización de casos, facilitando la coordinación entre fiscalías, policías y autoridades financieras.
Uno de los puntos más comentados fue la incorporación de mecanismos que protegen a víctimas y testigos, así como medidas precautorias para evitar que extorsionadores continúen operando desde centros penitenciarios.
La aprobación generó un amplio debate, especialmente entre organizaciones civiles que consideran necesario complementar esta ley con políticas de prevención y programas de apoyo para sectores vulnerables. Sin embargo, el consenso general es que representa un avance importante en la lucha contra uno de los delitos más extendidos en el país.




