
Tras el sismo de magnitud 6.5 registrado con epicentro en San Marcos, Guerrero, el Gobierno del Estado de Puebla activó de inmediato los protocolos de emergencia, logrando descartar daños mayores en la entidad gracias a la coordinación entre los tres órdenes de gobierno.

El coordinador general de Protección Civil, coronel Bernabé López Santos, detalló que el sistema de alertamiento sísmico se activó 67 segundos antes del movimiento, lo que permitió a las autoridades implementar medidas preventivas y realizar evaluaciones oportunas en campo.
Por indicaciones del gobernador Alejandro Armenta, participaron en los operativos la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Policía Estatal, Policías Municipales y las áreas de Protección Civil de los 217 municipios.
Durante las inspecciones se detectaron grietas en un inmueble de San Matías Tlalancaleca, situación que fue atendida de manera inmediata por brigadas especializadas. Además, se efectuaron recorridos terrestres y aéreos en la capital y la zona metropolitana para descartar riesgos.
Autoridades estatales informaron que los grupos de reacción permanecen activos las 24 horas para atender cualquier eventualidad y reiteraron que Puebla se mantiene en monitoreo constante para proteger a la población.



