
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, afirmó que la administración estatal se conduce con apego a la legalidad, la tolerancia y el diálogo permanente, al tiempo que reiteró el respeto a la libertad de tránsito y de expresión de las organizaciones sociales.
El mandatario subrayó que su gobierno no recurre a prácticas represivas y mantiene como principio el orden y el respeto a la ley. Señaló que no existe persecución contra ningún sector, pero tampoco omisión, ya que esta última representaría complicidad.
“El Gobierno del Estado no está de rodillas frente a nadie; nuestro compromiso es con la legalidad y el respeto a los derechos humanos”, enfatizó.
Armenta sostuvo que nadie está por encima de la ley, independientemente de vínculos familiares, cargos públicos o pertenencia a organizaciones sociales o políticas. Aseguró que quien cometa un delito deberá asumir las consecuencias, ya que la obligación de las autoridades es proteger y garantizar los derechos sociales.
Finalmente, indicó que la administración estatal cumple con el artículo primero de la Constitución Mexicana, al proteger, respetar y garantizar los derechos humanos, así como con el artículo 17, que establece que nadie puede hacerse justicia por propia mano ni ejercer violencia para reclamar un derecho.




