
La ola de inseguridad en Tehuacán comenzó a impactar directamente el servicio de transporte público y privado, luego de que taxistas y conductores de aplicaciones decidieran limitar viajes hacia colonias consideradas peligrosas.
La decisión surge tras el robo de otro vehículo registrado la noche del domingo, cuando un conductor fue despojado de su automóvil por supuestos pasajeros que solicitaron un viaje hacia Santa María Coapan.
Horas después, la unidad fue recuperada abandonada en otra colonia de la ciudad, aumentando la preocupación entre operadores del transporte.
Integrantes del gremio señalaron que zonas como Monte Chiquito, San Isidro, La Purísima y Granjas de Oriente presentan alta incidencia delictiva, especialmente durante la noche.
Ante el riesgo, conductores comenzaron a implementar protocolos internos de seguridad, como compartir rutas, enviar ubicación en tiempo real y reportarse constantemente entre compañeros.
Taxistas independientes advirtieron que la prioridad es proteger la integridad de los choferes ante el incremento de hechos violentos y robos en la región.



