
La perrita callejera habría intentado acercarse a un asaltante que amenazaba a trabajadoras y recibió un disparo en el rostro. Activistas organizan una colecta para cubrir su tratamiento.
Puebla, Pue.— Lo que comenzó como un asalto en una gasolinera de la colonia Ex Hacienda Chapulco terminó con una historia de violencia y solidaridad alrededor de Chocogalleta, una perrita callejera que resultó gravemente herida durante el incidente.
El hecho ocurrió en una estación Oktan ubicada cerca de 14 Sur y Hacienda San José. Según los reportes difundidos, un hombre armado habría ingresado al establecimiento y amenazado a dos trabajadoras.
Las mujeres eran conocidas por alimentar y cuidar a Chocogalleta, una perrita que llevaba meses frecuentando el lugar. Durante el asalto, el animal presuntamente se acercó al hombre, quien habría respondido disparándole antes de huir.
La bala le provocó lesiones graves y requirió atención veterinaria inmediata.
Requiere atención especializada
La Clínica del Perro Callejero intervino para atender a la perrita y posteriormente la trasladó a un hospital.
Chocogalleta presenta lesiones derivadas del impacto del proyectil y necesita procedimientos especializados para retirar los fragmentos que quedaron alojados en los tejidos afectados y atender las secuelas.
Su caso rápidamente generó solidaridad entre vecinos y activistas, quienes comenzaron a referirse a ella como “Valiente Maravilla”.
Organizan colecta
Ante los elevados gastos que representa su recuperación, rescatistas y ciudadanos comenzaron una campaña para reunir recursos destinados a su tratamiento.
Los donativos fueron solicitados a nombre de Daniela Raquel Melgarejo, a través de BBVA y OXXO/Banco STP, de acuerdo con la información difundida por la asociación.
Además del apoyo económico, la Clínica del Perro Callejero informó que existe una denuncia relacionada con la agresión y que sus integrantes tienen previsto ratificarla ante la Fiscalía General del Estado.
Por ahora, no se ha reportado públicamente la detención de la persona señalada como responsable del disparo.
El caso de Chocogalleta ha provocado una respuesta de solidaridad entre quienes conocen su historia y buscan que la perrita, que durante meses encontró alimento y refugio informal entre los trabajadores de la zona, pueda superar las heridas y continuar con vida.



